top of page
Buscar

La Piedra en Bruto

El Verbo y el Polvo

El sol de Michoacán en los setenta no solo calentaba la piel; parecía fijar las ideas en el cemento de la memoria. Para mí, un niño de apenas seis años, el mundo no se dividía en juegos y obligaciones, sino en estructuras de datos que debían ser almacenadas con precisión quirúrgica. Mientras otros niños perseguían sombras en los callejones de Arteaga, yo me mantenía erguido, con la columna tensa y la mirada fija, recitando para un auditorio invisible pero exigente.

Nací en 1969, el año en que el hombre pisó la Luna. Crecí como Scout, aprendiendo que la lealtad y la fuerza no son opcionales. Esa infancia en Michoacán fue el cincel que empezó a trabajar la piedra en bruto que yo era, preparándome para un mundo que estaba a punto de cambiar para siempre.


 
 
 

Comentarios


bottom of page